Transporte: llevar al cachorro a casa
Para transportar al cachorro de forma segura a su nuevo hogar, se recomienda utilizar un transportín para perros resistente y de buena calidad.
Para que, en sus primeros momentos lejos de su madre y sus hermanos, conserve un olor familiar, entrego a cada cachorro un trozo de tela o de manta sobre la que haya dormido con su madre y sus hermanos o con la que hayan jugado juntos. Este trozo de tela se coloca dentro del transportín para que el viaje le resulte más tranquilo y reconfortante.
También proporciono un empapador absorbente para proteger el transportín durante el trayecto.
Llegada al nuevo hogar: los primeros días con su cachorro de caniche
Para un cachorro de caniche, este día supone un cambio enorme. Todo lo que conocía hasta ese momento queda atrás y, de repente, comienza una nueva etapa llena de experiencias y descubrimientos.
Los caniches son perros sensibles, muy inteligentes y profundamente apegados a las personas. Por ello, durante los primeros días es especialmente importante recibir al cachorro con paciencia, cariño y una educación clara y coherente. Así se sientan las bases de una relación de confianza y de un vínculo profundo que durará toda la vida.
Asociar su nombre con experiencias positivas
Siempre que conozco el nombre elegido por la nueva familia, empiezo a llamar a los cachorros por ese nombre lo antes posible. Muy pronto, el cachorro aprenderá que escuchar su nombre significa algo positivo. Es importante continuar reforzando esa asociación en casa. Puede decir su nombre mientras lo acaricia en momentos tranquilos o llamarlo durante el juego, invitándolo a acercarse con un juguete. También puede premiarlo con una pequeña golosina cuando responda a su nombre. De esta forma comprenderá rápidamente que escuchar su nombre siempre trae algo agradable.
Importante: pronuncie siempre su nombre con un tono cariñoso y positivo. Si hace algo que no debe, utilice una orden neutra como "No" o "Déjalo", evitando asociar su nombre con una reprimenda.
Enseñar a hacer sus necesidades en el lugar adecuado
Aprender a hacer sus necesidades en el lugar correcto es uno de los primeros y más importantes aprendizajes. Los cachorros de caniche son muy inteligentes y aprenden con rapidez, pero necesitan nuestra ayuda para comprender dónde deben hacer sus necesidades. Normalmente, un cachorro necesita orinar o defecar después de cada actividad importante: al despertarse, después de comer o tras jugar. Por ello, conviene llevarlo siempre al lugar destinado para ello inmediatamente después de estas actividades.
Algunas señales claras de que necesita salir son:
>mostrarse inquieto;
>olfatear el suelo de forma insistente;
>caminar en círculos.
En cuanto observe alguno de estos comportamientos, llévelo enseguida al lugar elegido para hacer sus necesidades. Cuando termine, felicítelo con calma, acarícielo o prémielo con una pequeña recompensa.
Siempre que las circunstancias lo permiten dentro de una camada, comenzamos a trabajar este aprendizaje con nuestros cachorros después de comer, jugar y dormir.
Las noches durante las primeras semanas
Durante las primeras semanas, su cachorro todavía necesitará salir también durante la noche. Llévelo al exterior justo antes de acostarse. Si durante la noche se muestra inquieto o llora, sáquelo inmediatamente al lugar donde hace sus necesidades, sin jugar ni estimularlo demasiado. El objetivo es únicamente que haga sus necesidades y vuelva a descansar. Si el cachorro duerme en un transportín o cama situado dentro de su dormitorio, le resultará más fácil escuchar cuando necesite salir. Los caniches buscan la cercanía de sus personas y se sienten mucho más seguros cuando pueden percibir su presencia.
El transportín o la jaula: un refugio seguro para su cachorro
Algunas personas tienen reservas respecto al uso de un transportín o una jaula para perros. Sin embargo, para un caniche no representa una prisión, sino una pequeña guarida acogedora donde puede sentirse protegido. El transportín proporciona:
>un lugar fijo donde refugiarse cuando hay demasiado movimiento;
>seguridad cuando debe permanecer unos momentos sin supervisión;
>un espacio tranquilo donde relajarse cuando está demasiado excitado.
Para acostumbrar al cachorro al transportín es importante avanzar poco a poco. Coloque dentro una manta suave y alguna prenda usada con su olor para transmitirle seguridad. Al principio deje siempre la puerta abierta y anímelo a entrar utilizando un juguete o una golosina, nunca obligándolo. Cuando esté cansado, puede colocarlo suavemente dentro para que duerma allí. Si durante la noche el transportín permanece en el dormitorio, el cachorro no se sentirá solo y usted podrá darse cuenta enseguida si necesita salir. Con paciencia y una actitud cariñosa pero constante, el caniche terminará buscando su transportín de forma espontánea siempre que necesite descansar.
Crear un vínculo afectivo: la clave de los primeros días
El caniche es conocido por el fuerte vínculo que establece con las personas.
Desde los primeros días comenzará a orientarse hacia usted y a verlo como su principal referencia. Aproveche este periodo para fortalecer esa relación. Siéntese con frecuencia en el suelo junto a él para que sienta cercanía y seguridad. Háblele con voz tranquila y amable. Los caniches son especialmente sensibles al tono de voz y responden muy bien a una comunicación afectuosa. Juegue con él mediante actividades sencillas que no lo sobreestimulen y que favorezcan la confianza y el contacto con usted. Permítale descubrir, desde el principio, que usted será la persona en quien podrá confiar durante toda su vida.
